Dora Ivniski, su deceso.
Comunicamos con profundo dolor el fallecimiento de la licenciada Dora Ivniski.

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Entrevista inédita a Naum Kreiman
Realizada por Enrique Márquez

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Nuevo libro de parapsicología en la Argentina
"El buscador de maravillas" por Juan Gimeno

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COLABORACIÓN PARA UNA INVESTIGACIÓN
Se solicita a aquellas personas que hayan sido protagonistas o testigos de fenómenos poltergeist (ruidos inexplicables, movimiento de objetos, aparición de luces, etc), y que estén dispuestas a ser entrevistadas para relatar sus experiencias, manteniendo en reserva sus datos personales si fuera necesario, que escriban aquí

Grupo de estudios
en el Instituto de Parapsicología
En respuesta al interés manifestado por numerosas personas, el Instituto de Parapsicología ofrece un Grupo de Estudios de parapsicología, de acuerdo a las siguientes consignas:

"Científico
y Psíquico" - "Scientist
and Psychic"
por el Dr. José María Feola.

NUEVO LIBRO
Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia

por Dora Ivnisky y Juan Gimeno.

Comunicaciones
de Parapsicología
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Nº 46, Junio 2015.
Nº 45, Marzo 2015.
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LA PARAPSICOLOGÍA, LOS FILÓSOFOS Y CIENTÍFICOS

Hay científicos y filósofos, epistemólogos especialmente, que han escrito y seguirán escribiendo interesantes libros sobre sus respectivos temas. En la Argentina, en algunos de ellos, que voy a citar, venga o no venga a cuento, no faltan algunos párrafos contra la parapsicología. ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Es para tomar distancia?. Si la parapsicología es una pseudociencia, o ni siquiera eso, yo creo que la más grande distancia se toma con no mencionarla.
Aunque en este artículo cito a Argentinos, en realidad vale para otros filósofos o cientifícos del cualquier otro país.
En 1999 el Dr. Mario Bunge publicó un libro titulado "The Sociology Philosophy Connection", cuya traducción al castellano publicó Edaf, en el año 2000, bajo el título "La relación entre la sociología y la filosofía", y en el cual se despacha contra la parapsicología (pag. 67). En libros anteriores también hacía referencia crítica a la parapsicología. Asimismo ha publicado últimamente en el periódico La Nación, un artículo en el cual desmerece la Parapsicología, pero ya con un desconocimiento total de la actividad científica que la parapsicología está actualmente desarrollando. Ya hemos refutado en anterior oportunidad las impugnaciones del Dr. Bunge. Nuestro artículo tiene otro objetivo.
Todos sabemos de los muchos títulos que tiene el Dr. Bunge y de los importantes temas, científicos y epistemológicos, de los que se ha ocupado; en primer lugar es un físico. El Dr. Bunge, hasta donde nosotros sabemos, y si nos equivocamos pedimos perdón, no ha realizado nunca ninguna investigación científica experimental de laboratorio, o de campo; ello no importa, pero sabe muy bien cuáles son las condiciones del conocimiento científico, como filósofo y epistemólogo que es. Y justamente la parapsicología no cumple, según Bunge, con esas condiciones teóricas, epistemológicas.
Pero, por qué tanta fobia contra la parapsicología. Los parapsicólogos en todo el mundo, personas activas en el tema, no son mucho más de cincuenta. Y cuando mucho cien. Y si pulimos un poco no quedan tampoco mucho más de veinte que se dedican a la experimentación. Digamos que en la Argentina hay uno.
Que un científico alguna vez lance una broma o una esquirla contra la parapsicología, lo admito, pero que lo haga durante sesenta años!!!... Me parece que ya se ha creado una especie de subsistema, que tiene vinculaciones neurológicas con todo el cerebro, o sea con cualquier cosa de la que se hable o escriba.
Ese subsistema necesita posiblemente de una atención especializada, dicho con todo respeto.
Digamos que la parapsicología que critica el Dr. Bunge, nada tiene que ver con los llamados parapsicólogos populares, que curan casas, arreglan amores distanciados, etc. Muchos de ellos no son otra cosa que explotadores de la credulidad pública. Ya desde los tiempos bíblicos, Moisés los amenazó con pena de muerte; hay sí un segundo nivel de escépticos, por debajo de los escépticos científicos y metodólogos, que se ocupan de alertar a la población respecto de estos estafadores. Esto está muy bien.
Veamos otro caso. Un eminente biólogo argentino, el Dr. Diego Golombek, investigador del Conicet, invitado a universidades para hablar de su tema, publicó recientemente un libro titulado "Cavernas y Palacios. En busca de la conciencia en el cerebro". Un tema dificilísimo. Se trata de un libro agradable. No solo informa, también hace pensar al lector, y lo más importante que he apreciado en ese libro, es que hay muchas páginas con pensamientos o consideraciones entre signos de interrogación. Interrogarse es cosa de sabios. Nosotros los parapsicólogos escribimos y pensamos con pocos signos de interrogación; cuando tengamos varios siglos de vida como la biología, seguramente empezaremos a utilizar signos de interrogación; ahí nos daremos cuenta de lo que no sabemos. Golombek no pudo resistirse y ahí fueron unos siete renglones para referirse jocosamenrte a la parapsicología (pag.62). Pero la referencia de Golombek no es intelectualmente agresiva, hasta diría que parece estar entre signos de interrogación.
Otro caso. El Dr. Gregorio Klimovsky, eminente epistemólogo argentino, respetable y respetado por muchos motivos, escribió un libro titulado "Desventuras del Conocimiento Científico" (Editorial AZ, Brasil, 1994). Citando a Bunge (confieso que siempre he pensado que solo los epistemólogos leen los libros de otros epistemólogos) menciona una de las tantas inquietudes que tienen algunos parapsicólogos experimentalistas (y que forma parte de la creencia popular): creer que el pensamiento puede influir sobre el crecimiento de una planta (Pag. 230). No menciona la palabra parapsicología, pero mencionando al Dr. Bunge, implícitamente ya la ha mencionado. El Dr. Klimovsky tuvo esa precaución. Pero eso no importa.
Y la cita es para ilustrar el tema de una variable pertinente o no en una explicación científica.
Hace cierto tiempo leí una explicación a este hecho curioso que se cita en anécdotas diversas. Cuando nos acercamos a la planta y le hablamos, o rezamos, crece más rápido o más vigorosamente, que es lo que alegan los creyentes; lo que ocurre que al estar cerca de ellas, al hablarles, el anhídrido carbónico que exhalamos al respirar es un alimento para la planta, de ahí que puede ser que crezca más vigorosamente que otras. Alguna vez que se hizo un experimento parapsicológico con ese objetivo, el procedimiento no era el mencionado. Alguna que otra revista de alguna universidad también ha publicado alguna nota superficial sobre parapsicología. No interesa.
Pero esta nota no tendría sentido si solo me refiriera a las citas que acabo de hacer, quiero ser más amplio y tocar otros puntos mucho más interesantes.
Decía un científico experimental que los libros de metodología científica no enseñan nada que nos sea útil a los experimentadores. Bueno, también hay críticos de arte, muy sabios, que no saben manejar un pincel o mezclar unos colores. Como hay críticos de un gobierno que luego no saben gobernar. La explicación es fácil, científico se nace, como se nace poeta o músico.
Y ahora viene a cuento una frase que escuché a un destacadísimo científico experimental argentino en una conferencia sobre su tema. A investigar se aprende investigando, no se aprende en ningún manual de metodología científica. (Perdónenme que no cite el nombre de este científico, no quiero poner su nombre en un tema en donde a él mismo no le interesa ser citado).
Hoy, con tanto psicologismo en el mundo, uno está tentado a buscar una explicación psicológica a estos ataques disimulados o no tanto a la parapsicología.
Una explicación sería:
a) Algo hay de cierto en la parapsicología, pero yo estoy muy lejos de ello. No me mezclen con esos delirantes que todo se lo creen. Quiero estar lejos, sería un desprestigio para mí.
b) En la parapsicología no hay nada cierto, pero como hay profesionales, científicos, filósofos, físicos que afirman la realidad de esos fenómenos, siendo que también soy un científico o filósofo, quiero que se sepa que estoy lejos de esa materia. Estos son los escépticos que no se dirigen a los parapsicólogos, sino a sus propios colegas científicos.
Es cierto que Einstein escribió un prólogo para un libro de experimentos de telepatía, pero era porque el autor del libro era amigo suyo, y solo recomendaba su atención. Los sabios también tienen amigos ("Radio Mental", de Upton Sinclair).
Uno a veces se pregunta, qué les importa si algunos pocos "creen" en esas cosas. Nuestras ideas nada tienen que ver con ningún terrorismo.
Hay algunas pocas universidades en Inglaterra en que existe una cátedra de Parapsicología. También en los EE.UU. hay revistas de psicología y filosofía que admiten la publicación de artículos sobre parapsicología. No quiero hacer más largo este artículo con extensas citas; si al lector le interesa, hay otros artículos donde cito con detalle institutos, universidades y publicaciones. Al final de esta nota volveré sobre estas citas.
Pero digamos la verdad. A nosotros los parapsicólogos no nos molesta ninguna referencia que cualquier científico haga sobre la parapsicología, ni a favor ni en contra, pero nos agradaría más una referencia y crítica fundada en nuestros aportes experimentales. No nos vengan más con cuestiones epistemológicas.
Tampoco con las consabidas afirmaciones: "Tal cosa no existe". Estudien nuestros experimentos y refútenlos. La parapsicología es la única ciencia (permítanme los escépticos llamarla así por un momento) que se la refuta o se la niega solo con teorías, nadie refuta sus hipótesis experimentales con otro experimento.
Tampoco nos vengan con el tema del fraude. El fraude tiene patas cortas. Nosotros mismos los denunciamos y los descubrimos. En otras ciencias también hay fraudes, a propósito hago la siguiente cita relacionada con la investigación médica.
"Algunos de estos vicios son totalmente compartidos por ciencias mucho más acreditadas. Por ejemplo, se estableció que en el área médica, el 1,8% de los docentes y entre el 19 y 33% de los investigadores jóvenes cometen plagio en las confrontaciones de otros autores que elaboran argumentos análogos. Del 6 al 8% de los profesores y del 13 al 16 % de los investigadores falsifican o no citan los datos experimentales que no confirman los resultados de sus investigaciones". (Lock S. Wells F. Fraude e Inconducta en la investigación médica. London: British Medical Publishing, 1993).
Una ex parapsicóloga (la Dra. Blackmore), es decir una científica que abandonó las filas parapsicológicas y está ahora en la otra vereda, hizo antes de irse, en colaboración con un colega, un experimento de ESP que resultó exitoso, pero no importa, igual se fue. La parapsicología tiene estas contradicciones.
Un eminente colega parapsicólogo, de la más grande actuación en la parapsicología de los EE.UU, dijo que un gran error de los primeros parapsicólogos, y que continuaron los herederos, fue crear el instituto de parapsicología y publicar una revista de parapsicología. Porque esto dio lugar a la creación de instituciones de escépticos y a publicaciones de escépticos, provocando una discusión pública que convocó a gente no idónea en una discusión científico-experimental, que solo debió y debe ventilarse en revistas científicas y en un ámbito científico, es decir en publicaciones ya existentes que pudieran asimilar el tema, por ejemplo, revistas de psicología, neurología, etc. Esto está ocurriendo actualmente y seguramente, esperamos, se acreciente.
Puede ser que este colega tuviera algo de razón, pero ocurre que en psicología algunas corrientes también sacaron sus propias publicaciones, como por ejemplo los psicoanalistas, pero aunque haya quien no les cree, no se ha creado ninguna institución antipsicoanalista, o, con respecto a las orientaciones psicológicas, anticonductista, o antigestaltista, etc. ¿Por qué entonces escépticos de la parapsicología? ¿Qué tiene la parapsicología para provocar tal reacción intelectual en algunas personas? Es de preguntarse entonces ¿qué tipo de mentalidad tienen esas personas? En general, estas personas se declaran fundamentalmente racionalistas; yo diría, fundamentalistas del racionalismo. Jehová me proteja de ir en contra de la racionalidad, pero yo creo que todos los fundamentalismos son malos.
Hay científicos que no mencionan la parapsicología ni en serio ni en broma, son coherentes consigo mismos.
Hay escépticos de barricada, con una mentalidad que linda con lo inquisitorial; por suerte tienen suficiente equilibrio emocional y racional como para no llegar a las armas, pero desafían ofreciendo miles de dólares a quien les demuestre una telepatía, en pruebas en donde ellos mismos son los jueces y testigos. Incluso he leído que sus proposiciones a quienes se atrevan a rendir una prueba de suficiencia, les hacen firmar que estos escépticos tienen derecho a usar y abusar, léase bien, ABUSAR, de los resultados. Está claro que ya consideran, prejuzgan, que han de ser negativos. ¿Qué será esto de abusar, que no lo explican?.
Lo menos que podemos decir que hay aquí una falta de respeto a la persona, una insensibilidad humana a una honesta e ingenua creencia, de quien se somete a la prueba.

Por qué una gran parte de la comunidad científica no acepta la parapsicología, es un tema de larga data. Las objeciones que se le hicieron hasta no hace mucho, quedaron obsoletas. Eran en general, sobre honestidad de los investigadores, fraudes, errores de diseño experimental, falta de controles, indicios de diversa índole, etc.
Hoy debemos hablar específicamente de factores psicológicos de los objetores, "negaciones defensivas", resistencias, etc. Muy bien ha caracterizado Festinger las reacciones psicológicas en situaciones de conflicto.
Festinger acuña el concepto de disonancia. Dos cogniciones que se dan juntas y que son discrepantes en las expectativas, chocantes a sus hábitos culturales, la historia de su aprendizaje, prejuicios sociales, prestigio, status social, cultural o científico, producen disonancia. Hay que resolverla. El sujeto elige algún camino. En principio racionaliza sus decisiones, devalúa y denigra lo rechazado, es incapaz de tenerlo a la misma altura de sus propias convicciones, no respeta ni admite la probabilidad de que lo suyo pueda ser equivocado. Hay científicos y profesionales que se prohiben a sí mismos hablar del tema. Otros que justamente buscan prestigio al combatirlo. Hay una mayoría silenciosa que algo "cree" y espera. Poco les importan las cuestiones metodológicas.
La aceptación de la parapsicología, hoy, no está a un nivel de discusión científica, sino a un nivel psicológico.
No hay duda de que el fenómeno parapsicológico es capaz de producir una gran disonancia en las mentes, en sus maneras usuales de estar y concebir el mundo y las relaciones humanas.
La Parapsicología incluso produce miedo. Miedo de que alguien pueda descubrir por telepatía sus más íntimos pensamientos. Miedo de que con estas aptitudes se puedan realizar influencias maléficas sobre los semejantes, y muchas otras fantasías populares, de las que estos científicos aun siendo escépticos, participan inconscientemente. Miedo de que se derrumbe todo lo que aprendió en su vida y escribió en sus libros.
Y hay otros a quienes este asunto los tiene sin cuidado, y ni se lo plantean.
Veamos dos cosas: primero, qué cree o piensa la comunidad científica, por lo menos la que está comprometida en institutos, o entidades científicas, privadas o públicas; porque están los otros profesionales de distintas ciencias, que no están bajo el "control" de las instituciones o entidades a las cuales pertenecen; y segundo, veamos qué dicen las encuestas sobre las creencias o el pensamiento de la población acerca de estas despectivamente llamadas pseudociencias.
La comunidad científica más importante de la República Argentina, la Asociación Ciencia Hoy, que edita la revista "Ciencia Hoy", ha encargado a la empresa Mora y Araujo y Asociados la realización de una encuesta, que abarcó a la Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Se hizo a personas que han terminado por completo la escuela secundaria, y por ende incluye a estudiantes universitarios y profesionales.
Forman parte de la Asociación Ciencia Hoy, los más destacados profesores y científicos de la Universidad de Buenos Aires, del Conicet, de institutos científicos y filosóficos de la Argentina, como también de las facultades de Filosofía y Letras, de Medicina y de Ciencias Exactas, algunos de ellos de prestigio internacional.
El objetivo era "obtener una impresión basada en datos reales de la percepción que de la ciencia y de la actividad científica desarrollada en la Argentina, tienen sus habitantes" (Ciencia Hoy, Vol.8 Nº 48, Sept.-Oct. 1998, página 54).
Todos los hallazgos de esta encuesta nos parecen de suma importancia especialmente porque fue efectuada a una selección de la población que se supone de cierta formación cultural y científica. Si abarcó a personas que han efectuado el ciclo secundario, seguramente habrá habido en la muestra profesionales universitarios, estudiantes, ya que comprendió, según la nota, personas de entre 18 y más de cuarenta años.
Toda la encuesta es importante, pero nosotros queremos destacar algo de la Tabla Nº 3, en la que se detallan dieciocho áreas (sociales, biológicas, naturales, físicas, etc.) en las que los encuestados contestaron a la pregunta: "¿qué es lo que interesa en ciencia?".
Un ítem era "la astrología como ciencia". Un 41% contestó que no le interesa nada a la ciencia, pero un 59% contestó en los siguientes porcentajes: mucho (16%), algo (23%) y poco (21%). Verdaderamente no distinguimos bien entre ese algo y ese poco. Si podemos arriesgar una interpretación, diríamos que la astrología interesa mucho 16%, e igual que otras ciencias un 44%. Si hay alguna sutileza entre algo y poco, que lo diriman los epistemólogos. A nosotros nos parece poco precisa la distinción.
La encuesta no preguntó sobre telepatía, sueños precognitivos, curaciones paranormales; creo que se hubieran llevado una sorpresa.
Recientemente, en este año 2001, la empresa de encuestas Gallup publicó los resultados de una encuesta (www.gallup.com/poll/releases/pr 10608 aso) sobre la creencia en lo paranormal en los EE.UU.
Creencia en la curación psíquica o espiritual
54% creen
19 % no están seguros
26% no creen
Percepción Extrasensorial (ESP)
50% creen
20% no están seguros
27% no creen
Casas Encantadas
42% creen
18% no están seguros
41% no creen
Fantasmas o espíritus
38% creen
17% no están seguros
44% no creen
Telepatía, comunicación entre las mentes
36% creen
20% no están seguros
35% no creen
Astrología
28% creen
18% no están seguros
52% no creen

También dan noticia de una relación entre las creencias en una encuesta del año 1990:
Creencia en la curación psíquica o espiritual
Año 2001: 54%
Año 1990: 46%
Un interesante aumento, que los médicos tendrían que pensar.
Percepción extrasensorial (ESP)
Año 2001: 50%
Año 1990: 49%
Casas Encantadas:
Año 2001: 42%
Año 1990: 29%
Un notable aumento, que habría que investigar
Telepatía:
Año 2001: 36%
Año 1990: 36%
Sin variaciones.
Predicciones:
Año 2001: 32%
Año 1990: 26%
Un aumento interesante.
Recientemente un científico, matemático y doctorado en ciencias de la comunicación, el Dr. Michel de Pracontal, francés, en un libro titulado "La impostura científica en diez lecciones", informó que en Francia el 50% de las personas cree en la curación por imposición de las manos, en la telepatía, en los sueños precognitivos y en la astrología.
No tengo a mano encuestas y declaraciones de otros lugares del mundo, pero seguramente, en promedio, los porcentajes han de mantenerse dentro de un rango similar. El nivel medio de la población no acepta estas aptitudes por razonamientos científicos, sino por experiencias personales.
Quiero citar aquí como dato interesante, a propósito de este tema de la aceptación o negación de las evidencias parapsicológicas, la resolución del poder legislativo del Municipio de la ciudad de Recife, capital del estado de Pernambuco, Brasil, que por ley Nº 14480, declaró de utilidad pública al Instituto Pernambucano de Pesquisas Psicobiofísicas (instituto de Parapsicología), el 27 de Noviembre de 1985.
Y posteriormente el 7 de enero de 1987, se firmó en la ciudad de Recife, un convenio entre el mencionado Instituto y la Secretaria de Educación de Pernambuco. Este convenio consiste en identificar a los alumnos con facultades paranormales y/o superdotados y evaluar sus aptitudes intelectuales, asesorar a los padres, y realizar investigaciones parapsicológicas y psicológicas de la educación del superdotado. El proyecto consiste en atender a profesores y alumnos del 1º y 2º grado de las escuelas de la red particular y oficial de enseñanza de la ciudad de Recife.
Creo que este dato, es único en el mundo a esta fecha.
Veamos ahora qué pasa en el nivel de las altas cumbres intelectuales y científicas respecto de la parapsicología.
Se han efectuado varias encuestas a instituciones científicas y a personas, voy a citar solo las que me parecen más interesantes.
Por el año 1938, se publicó en el Journal of Parapsychology, el resultado de una encuesta efectuada por los Dres. Warner L. & Clark C. C., dirigida a los miembros de la Asociación Psicológica norteamericana, encontró que solo un 8% consideraba a los fenómenos parapsicológicos, como una hecho científico o una posibilidad, y un 78% los consideraba entre remotamente posibles e imposibles.
Una encuesta más ambiciosa es la que realizó el Dr. Scott Rogo, publicada en el JASPR en 1973, dirigida a los directivos de los departamentos de 500 escuelas de psicología de los EE.UU. Respondió un 47%. Las preguntas fueron variadas e interesantes; seleccionamos algunas.
a) ¿Cree Ud. que debe incorporarse la parapsicología a los cursos superiores de psicología?
Respondieron: SÍ, el 62,4%, NO, el 11,8%.
b) De los que respondieron que SI, el 21,8% se pronunció por cursos breves e informativos. De los que dijeron NO, el 39% respondió que no hay pruebas científicas.
c) A la pregunta de "Si creían que los respectivos departamentos aceptarían la propuesta de un curso regular de parapsicología" contestaron: SÍ, el 28,7% y NO, el 71,3%. Los argumentos fueron que no hay pruebas científicas, no hay profesores preparados o especializados, no interesa a la psicología, etc.
d) La encuesta reveló un hecho interesante: Clasificadas las escuelas según su orientación se mostraron más dispuestas a la aceptación de la parapsicología y a la introducción de un curso, aquellas con orientación clínica, siguiéndoles en orden aquellas con orientación experimental. Quizás ello se debe a que las primeras tratan más con personas y con relaciones interpersonales, donde son más frecuentes los fenómenos psi anecdóticos.
Una encuesta fue llevada a cabo por el Dr. Mc Clenon (J. of P. June 1982) dirigida a miembros de la AAAS, Asociación Americana para el avance de la ciencia en los EE.UU., interrogando a los científicos respecto de su actitud hacia la Parapsicología. La encuesta logró un 71% de respuestas y mostró que este nivel de científicos tiene el más alto grado de escepticismo respecto de la parapsicología. Se halló que la experiencia personal es un factor mucho más importante que la experimentación y las pruebas experimentales. Una breve estadística ilustrativa es la siguiente. Clasificados los consultados en científicos en ciencias naturales y en ciencias sociales, los porcentajes son los siguientes:
  Ciencias naturales Ciencias sociales
 La ESP es un hecho establecido 3% 7%
 Solo una posibilidad 19% 25%
 Un fenómeno desconocido 27% 13%
 Una posibilidad remota 39% 49%
 Una imposibilidad 12% 7%


En una encuesta realizada por el Dr. Fonatene (España), de los que aceptaban la ESP, el 58% era porque ellos mismos o sus allegados habían tenido una experiencia y un 32% por resultados de investigaciones experimentales o de campo.
Este dato está confirmado por una encuesta efectuada por el Dr. Mc Connell, profesor emérito de la Universidad de Pittsburg, en la cual un 71% de los encuestados que aceptaban la ESP, se habían sentido motivados por fenómenos que les habían ocurrido a ellos mismos o a sus allegados.
El hecho es que las más fuertes pruebas anecdóticas que influyen sobre la aceptación de estos fenómenos, las evidencias personales, tienen que ser justamente un argumento para su investigación científica. De hecho es por el acontecimiento individual que todas las otras ciencias humanas han comenzado a investigar, a partir de ahí a veces se puede o no provocar un fenómeno, una enfermedad, una lesión, etc. para ver cómo se cura o cómo se trata.
El Dr. Hans Berger inventó el electroencefalógrafo para aplicarlo a la investigación de la telepatía. La técnica electroencefalográfica progresó mucho más que la investigación de la telepatía, pero ya hoy con las nuevas tecnologías se está utilizando en la investigación de la ESP.
Cómo se le ocurrió a Hans Berger esta cuestión, sería interesante recordarlo.
"Sin embargo, es necesario distinguir entre evidencia personal y científica. En principio, la evidencia científica se basa en la evidencia personal porque cada miembro de la comunidad científica debe aplicar su propia evidencia para aceptar un hallazgo científico. Pero la evidencia científica muchas veces se considera más sustancial que personal. Esto tiene que ver con el hecho de que la evidencia científica es el resultado de un proceso histórico a veces prolongado al que muchos científicos han contribuido individualmente. Pero la historia de los errores científicos muestra que no siempre es útil asignar demasiada preferencia a la evidencia científica.
La evidencia personal depende de un acontecimiento ocurrido en determinado momento de la vida de la persona. La mayoría de las veces sucede en un momento cierto y específico. Un ejemplo es la experiencia que en 1893 tuvo Hans Berger, el inventor de la electroencefalografía (EEG) cuando era estudiante de astronomía. La experiencia lo inspiró para estudiar la interacción entre los fenómenos mentales y los procesos fisiológicos. Cuando cabalgaba al borde de un barranco empinado, Berger estuvo a punto de caer bajo las ruedas de un carruaje, pero éste se detuvo a tiempo y no le pasó nada. A la noche de ese mismo día recibió un telegrama de su padre preguntándole si se encontraba bien, lo cual fue la única vez en su vida que sucedió. Esta pregunta tenía su razón de ser en el hecho de que su hermana había contado a los padres que ella tenía conocimiento de que su hermano se había accidentado. Más tarde escribió Berger (1940): 'Este es un caso de telepatía espontánea, en el que a la hora de un peligro mortal, cuando yo veía una muerte cierta, transmití mis pensamientos, mientras que mi hermana, con quien éramos muy unidos, actuó como receptora' (p. 6).
Este es un buen ejemplo de cómo la evidencia personal puede dar evidencia científica. Pero, como sabemos desde hace 70 años, el potencial eléctrico del cerebro no puede ser una explicación de lo que Berger consideraba como telepatía: Hay abundantes pruebas de que el potencial eléctrico del cerebro existe, pero la evidencia a favor de la telepatía todavía está en discusión. Esto no significa que no haya pruebas científicas de la telepatía desde hace un siglo". (Lucadou Walter V. "Hans in Luck. The Currency of Evidence in Parapsychology." (J. of P. V.65 Nº 1, March 2001).
Una nueva encuesta más reciente se hizo a los miembros de la National Academy of Sciences de los EE.UU. Se inició en Junio de 1990, con un cuestionario tipo "multiple choice". Se investigaron tres aspectos:
a) Si creen en la ESP; b) razones por las cuales rechazan el fenómeno y c) si la investigación PSI debe ser alentada.
La encuesta fue programada y realizada por el Dr. Robert Mc. Connell y la colaboración de Thelma K. Clark, publicada en un amplio resumen en el J. ASPR, Octubre 1991, V. 85 Nº 4).
La encuesta fue encabezada con la siguiente declaración del Dr. Mc Connell:
La hipótesis de la parapsicología es que al menos algunos seres humanos pueden traspasar sus mecanismos sensoriomotores y, mediante la volición, pueden hasta cierto punto alcanzar directamente el espacio y el tiempo exteriores a sí mismos para adquirir una información o ejercer una acción. La obtención de información por esta vía se llama "percepción extrasensorial" (ESP), y el ejercicio de una fuerza se llama "psicokinesia" (PK).
Pregunta Nº 1: ¿Cual es su opinión respecto de la ocurrencia de ESP p PK?
1 (a) Estoy seguro de que la ESP y PK no ocurren: 14%
1(b) Soy totalmente escéptico respecto de la ocurrencia de tales fenómenos 63%
1(c) No tengo opinión, pero en realidad soy escéptico. 20%
1(d) Yo creo que la investigación de laboratorio y de campo ha demostrado la existencia de anomalías inexplicables que sugieren ESP y/o PK 2%
1(e) Yo creo que la ESP y la PK ocurren: 2%

Pregunta Nº 2: Razones de su escepticismo, en sus respuestas a 1(a) y a 1(b)
A estas dos preguntas contestaron un 76% de los encuestados
Las razones principales:
Para el 71% los fenómenos no pueden ser explicados y no condicen con las ciencias conocidas.
Un 5% mencionó que personalmente habían hecho experimentos y que no les dieron resultados.
Por lectura de revistas y periódicos: 10%
Por evaluaciones efectuadas por otros científicos: 45% de los que rechazaron
Otras razones: 10%
Pregunta Nº 3: La investigación parapsicológica debe ser:
a) No alentada: 25%
b) Permitida, pero no alentada 65%
c) Alentada 9%

Numerosas cartas acompañaron las respuestas a los cuestionarios. De todo ello se deduce claramente que los argumentos escépticos, se basan en razones metodológicas o filosóficas. Respecto del argumento pro o contra la estadística, se ve claramente que no están familiarizados con los procedimientos estadísticos por cuanto no los utilizan en sus respectivas especialidades. La gran mayoría todavía está en conocimiento de los antiguos experimentos con las cartas Zener y la tirada de dados en PK. No conocen las investigaciones de los últimos 50 años.
Permítasenos mencionar aquí una manifestación del Dr. Bunge al diario La Nación, en que afirmó que los parapsicólogos no publican sus trabajos en revistas científicas. Una falsa afirmación, son decenas las revistas, sean de psicología, de física, neurología, psiquiatría, filosofía, en donde los parapsicólogos publican sus trabajos. Total desconocimiento del Dr. Bunge, como también desconocidas para los miembros de la asociación científica mencionada.
Los escépticos no toman conciencia de que:
a) las afirmaciones de los parapsicólogos están basadas en investigaciones experimentales y no en especulaciones filosóficas.
b) las afirmaciones de los parapsicólogos no son nuevas, son tan antiguas como la humanidad, y han tomado el signo de las distintas culturas y niveles de civilización por los cuales ha pasado la humanidad.
c) los fenómenos parapsicológicos pertenecen a un campo relativamente virgen de la investigación científica como es el de la mente y la conciencia, cuya investigación científica, se puede decir que comienza recién a fines del siglo XIX.
d) los científicos consultados no están al tanto de la actual literatura e investigación parapsicológica en la fuente misma de las investigaciones, y solo las conocen en forma parcial a través de divulgaciones en revistas o publicaciones no científicas, y de críticos no idóneos que mezclan y confunden creencias populares con la parapsicología.
La encuesta mostró que nueve de cada diez científicos no conocen las evidencias experimentales de la parapsicología. Parecería que los cientificos encuestados de la N.A.S. desconocen la actividad que se desarrolla en numerosas universidades que para ilustración del lector, citamos al final de este artículo.
Algunos citan las criticas del CSICOP de los EE.UU, (Comittee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal). Institución que se fundó para combatir las pseudociencias, pero que en realidad tiene por principal objetivo contradecir con falsos y superficiales argumentos la investigación parapsicológica. Y esto con argumentos de los más variados, menos con investigaciones experimentales que demuestren los errores o falsedades de la investigación experimental. Los directivos del CSICOP conocen perfectamente las leyes del mercado comercial que transitan, a pesar de que dicen que no tienen objetivos comerciales. Lo mismo ocurre con los críticos no idóneos en otros países que tratan de encontrar un mercado lucrativo con sus críticas, vendiendo sus libros o dando cursos, todo no gratuito, con el pretexto de ilustrar y esclarecer la conciencia popular contra la explotación de la credulidad pública.
La autorizada palabra de Robert Mc Connell, caracteriza claramente al CISCOP, asi escribió:
"Lo que la clientela del CSICOP prefiere ignorar es que se trata de una institución con una tendencia ideológica y no una organización científica, aunque sus actividades se escuden detrás de una lista de patrocinadores científicos. He ilustrado las tácticas de sus dirigentes, que son vergonzosas para las normas corrientes de las relaciones científicas. En mi pensamiento voy más allá y afirmo que entre los miembros del CSICOP que escriben críticamente sobre la parapsicología no hay pruebas de su competencia intelectual para la tarea que han emprendido. Baso mi opinión en las críticas que emiten, o, en su caso, en la omisión de cualquier comentario sobre los mejores experimentos por los cuales esta disciplina debe ser juzgada.( J.ASPR V.85 Nº4,octubre 1991, Pag.354)"


Conclusiones

Podemos decir que la aceptación de los aportes de la parapsicología al conocimiento del hombre por parte de los científicos en general, se mantiene estable a través del tiempo en que comenzó la investigación científica en parapsicología.
Razones psicológicas y sociales, algunas de las cuales hemos mencionado en este artículo, influyen para que los científicos de las especialidades más cercanas a la parapsicología, no se acerquen a ella, o no la incluyan de alguna manera en sus propias especialidades, como lo hicieron algunos parapsicólogos que también eran psicólogos o neurobiólogos.
Esto se produce con más intensidad y frecuencia en estos países del tercer mundo (Argentina entre otros), en que la parapsicología está mezclada o combinada con innumerables creencias populares de las más diversas, de las cuales el hombre con cierto status científico se tiene que diferenciar del resto de sus semejantes. Y esto hace que, aunque íntimamente y dentro de privados ambientes no nieguen la parapsicología, públicamente no tienen más remedio que negarla y hacer como que se burlan de ella.
Es también importante el hecho de que no consultan la información científica parapsicológica de primera mano, no porque se halle oculta, sinó por voluntario desconocimiento.

Cuál es el remedio:
La parapsicología fue materia universitaria en algunas facultades universitarias aquí en la Argentina, y dejó de serlo después de algunos años de actividad. Fue un momento de buena publicidad de sus aportes. En la Argentina, se conoció un simposio organizado por un organismo científico de primer nivel, los laboratorios CIBA. Algunas importantes editoriales de libros universitarios, publicaron los libros de Rhine y de otros parapsicólogos (la Editorial Paidos, por ejemplo). La actividad social de gente no idónea que se llamaban a sí mismos parapsicólogos, no tenía el auge que tiene hoy, y esto favoreció la incorporación de esta materia a algunas universidades. Ocurre que los primeros profesores, que fueron algunos profesionales universitarios que se iniciaban en la parapsicología, no tenían la competencia y los conocimientos suficientes para hacerlo, además no tenían capacidad científica como experimentadores, y la materia se dictaba en forma muy pobre científicamente. El Dr. J. Ricardo Musso, que tuvo la cátedra en la Universidad de Rosario, era graduado en Ciencias Económicas, no tenía formación experimentalista ni psicológica. El Dr. Fantoni es abogado, sin formación experimentalista, aunque luego hizo el esfuerzo de actualizarse en psicología. El ingeniero Draier que estuvo poco tiempo a cargo de la materia en la Universidad del Museo Social Argentino, tampoco tenía formación experimentalista ni psicológica. Dictaban la materia con buena información bibliográfica, pero esto no alcanza para un nivel científico universitario.
El único parapsicólogo en Argentina que podría haber creado una escuela de parapsicología científica, e instalado laboratorios experimentales, el profesor Naum Kreiman, por diversas razones no accedió a la cátedra universitaria. El profesor Naum Kreiman dirige actualmente un Instituto de Parapsicología, y tiene más de cuarenta investigaciones experimentales realizadas, publicadas en "Cuadernos de Parapsicología", amén de otros numerosos experimentos no publicados.
El remedio, entiendo, tal como ocurre ahora en los EE.UU, Inglaterra y algunos países de Europa, es instalar en las universidades el estudio e investigación de esta materia. Ello le daría respeto por parte de la comunidad, y toda las personas no idóneas que hoy se llaman parapsicólogos, dejarían de llamarse así, como no se llaman médicos ni doctores en medicina, algunos que se dedican al curanderismo al margen de la ley.
Para conocimiento del lector, he aquí una lista de las universidades de EE.UU., Inglaterra, otros países de Europa y de otras regiones, con planes de investigación parapsicológica; mencionamos al mismo tiempo al parapsicólogo a cargo de los trabajos experimentales.
University of Coventry. Parapsychology Studies Group. Current projects Include: Psychological and Parapsychological efficacy of mental fitness technologies. Dr. Ian Hume.
University of Edinburgh. Departament of Psychology. Current projects include:
Two complementary 80 session EDA DMILS studies examining volitional strategies and pairing effects (related or non-related pairs). (Deborah Delanoy and Robert L. Morris, with Institut fur Grenzgebiete der Psychologie und Psychohygiene, Freiburg, Germany).
Examining links between electromagnetism and psi phenomena, concentrating on mechanisms through which organisms might be able to make use of extremely weak EM waves. (Paul Stevens).
University of Hertfordshire. Department of Pyschology. Paul Seager, Emma Greening, Paul Rogers. Current projects include:The critical evaluation of evidence for the paranormal. The psychology of intuitionLanguage and false memories.
University of Kent. School of Classics, Philosophy and Religious Studies. Matthew Watkins. Current projects include: Retro-Psychokinesis.
Liverpool Hope University College. Psychology Department. Jezz Fox. Current projects include:
Experiential aspects of the paranormal. Relations of anomalous experience to mental health.
. Liverpool John Moores University. Consciousness and Transpersonal Psychology Research Unit. Centre for Applied Psychology. Current projects include: Transpersonal psychology and the paranormal (Mike Daniels). Psychology and parapsychology of luck (Matthew Smith). Inter-institution ganzfeld-ESP (Matthew Smith & Carl Williams with Jezz Fox).
University of London. Department of Psychology. Current projects include: Relationship between paranormal belief and personality (with Michael Talbourne, Susan Crawley & Ed Keogh).
University of Middlesex. Department of Psychology. Current projects include: Paranormal acquisition of information during OBEs induced by hypnosis.
Nene University College. School of Behavioural Studies. Northampton. Simon Sherwood, Chris Simmonds. Current projects include: Psychological and parapsychological aspects of psychic readings. Experimental PK via motivating tasks. Clairvoyance in the Ganzfeld. Anomalous experience and the hypnagogic/hypnopompic states. Psychology of belief in the paranormal.
University of Sheffield. Chelmsford. Essex. Current projects include: Music and the paranormal: mediumistic channelling of music. Musical targets in ganzfeld experiments. Hypnosis as an enhancement of musical performance. Auditory hallucinations of music.
University of the West of England. Department of Psychology. Bristol. Nick Rose, Jennie Parker. Current projects include: Psi in borderline states of consciousness. ESP and false memory. Near death experiences and out of body experiences.
University of Amsterdam and University of Utrecht. Utrecht. Netherlands. Prof. Dick Bierman (Chair of Parapsychology, University of Utrecht).
University of Göteborg. Dept. of Psychology. Göteborg. Sweden. Dr. Adrian Parker.
Institut fue Grenzgebiete der Psychologie und Psychohygiene. Freiburg. Germany. Current projects include: Two complementary 80 session EDA DMILS studies examining volitional strategies and pairing effects (related or non-related pairs) (with University of Edinburgh).
Princeton Engineering Anomalies Research Lab (PEAR). Princeton University. Princeton. USA. Dr. Roger Nelson, Brenda Dunne, Dr. York Dobyns, Michael Ibeson.
University of Nevada, Las Vegas, NV, USA.
Franklin Pierce College, Rindge, NH, USA. Prof. William H. Jack. Current projects include: A double-blind experiment on the effect of reiki therapy in a nursing home environment on pain reduction in elderly patients.
University of California, Davis. Department of Statistics. CA, USA. Prof Jessica Utts (Statistical Editor of theJournal of the American Society for Psychical Research).
West Georgia College. Department of Psychology, Carrolton, GA, USA. Dr. William Roll.
St. John's University. Jamaica, NY, USA. Dr. Rex Stanford
University of Illinois, Chicago, USA. Dr. Bruce McDonough, Dr. Charles Warren
Southern Illinois University School of Medicine, Springfield, IL, USA. James Houran. Current projects include: edited book (with Rense Lange) called "Spirited Exchanges: multidisciplinary perspectives on hauntings and poltergeists".
University of Adelaide, Adelaide, Australia, Dr. Michael Talbourne.
University of New England. Dept. of Psychology. Armidale, NSW Australia. Prof. Harvey Irwin.
University of Tasmania, Tasmania, Australia, Dr. Jurgen Keil (retired).
University of the South Pacific. Department of Psychology. Fiji. Dr. Robin Taylor.





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