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Se solicita a aquellas personas que hayan sido protagonistas o testigos de fenómenos poltergeist (ruidos inexplicables, movimiento de objetos, aparición de luces, etc), y que estén dispuestas a ser entrevistadas para relatar sus experiencias, manteniendo en reserva sus datos personales si fuera necesario, que escriban aquí

Grupo de estudios
en el Instituto de Parapsicología
En respuesta al interés manifestado por numerosas personas, el Instituto de Parapsicología ofrece un Grupo de Estudios de parapsicología, de acuerdo a las siguientes consignas:

"Científico
y Psíquico" - "Scientist
and Psychic"
por el Dr. José María Feola.

NUEVO LIBRO
Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia

por Dora Ivnisky y Juan Gimeno.

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MEMORIA SECUNDARIA Y ESP

Cuadernos de Parapsicología, año 13, Nº 3, Septiembre 1980

En un artículo publicado en The Journal of Parapsychology, el Dr. Irwin señala la importancia de distinguir, en los experimentos de ESP y memoria, si se trata de memoria primaria o secundaria, para poder profundizar más y mejor en el análisis de la relación o interacción entre la memoria y los fenómenos de percepción extrasensorial.
Dice el Dr. Irwin: "En vista de las bien documentadas diferencias entre memoria primaria y secundaria, las futuras investigaciones que se realicen sobre las relaciones entre ESP y memoria deberán contener una clara especificación del tipo de proceso memorístico que se estudie, y utilizar un diseño experimental que registre inequívocamente ese proceso. Sólo así esta área de investigación contribuirá a delinear los procesos cognitivos subyacentes en las experiencias de ESP".
Para mayor claridad, conviene exponer, a grandes rasgos, ciertos procesos de la memoria que han sido estudiados por los especialistas en psicología del conocimiento.
La información almacenada en la memoria puede estar representada de dos maneras distintas, según sea que la información deba ser requerida por un breve tiempo, o que deba retenerse de manera más o menos permanente. La primera forma de representación constituye la memoria primaria, y la segunda, la memoria secundaria.
Una huella de memoria primaria tiene una duración relativamente breve, y se aplica a una cantidad limitada de información. Por ejemplo, cuando buscamos un número en la guía telefónica, y lo retenemos sólo el tiempo necesario para discarlo y verificar si pertenece a la persona deseada. En cambio, las huellas de la memoria secundaria son mucho más durables, y se aplican a cantidades de información prácticamente ilimitadas, por lo cual requieren un esfuerzo mental para fijar el conocimiento adquirido. El proceso por el cual se extrae de la memoria primaria una información es comparativamente simple, ya que ésta se encuentra en la mente de manera consciente o en el umbral de la conciencia. En cambio, la recuperación de una información de la memoria secundaria es mucho más compleja, porque debe surgir de niveles relativamente profundos de la mente subconsciente.
El experimento que se expone a continuación cumple con las recomendaciones de Irwin, y su diseño es similar al del que realizamos anteriormente, en el que se estudiaba ESP y memoria en un test de precognición .
En la mencionada investigación no hicimos la distinción entre memoria primaria y secundaria, pero entendemos que en la misma intervino un fuerte componente de memoria primaria. Se trataba de cincuenta palabras tomadas aleatoriamente de un diccionario escolar, que los sujetos debían aprender de memoria en el término de cinco minutos, e inmediatamente después escribir las que recordaran. Se formuló la hipótesis de que los sujetos obtendrían mayor éxito en la segunda mitad de las palabras recordadas que en la primera mitad. Esta hipótesis se basaba en la siguiente presunción: cuando el sujeto recuerda con facilidad las palabras aprendidas, es decir, cuando la memoria es fuerte, la corteza cerebral actúa como seleccionadora de recuerdos, y la ESP no tiene facilidad para expresarse. En cambio, cuando el sujeto necesita hacer un esfuerzo de memoria, concentra su atención y se halla a la expectativa de lo que ha de surgir en su conciencia, estando además activado hacia la precognición que procura obtener, entonces es posible que no sea cualquier palabra la que advenga a su conciencia, sino la palabra que constituye el objetivo del test de precognición. La ESP, en este contexto, selecciona los contenidos de la memoria para responder a la motivación que se ha dado al sujeto.
Los resultados obtenidos en el experimento anterior dieron una p= 0,03 para la primera mitad, por debajo del azar, y una p = 0,05 para la segunda mitad, por encima del azar; la diferencia fue de p=0,02.
Otro hallazgo no previsto en aquella investigación fue el siguiente: los sujetos registraron en sus respuestas palabras que no figuraban en la lista original; es lo que hemos denominado memoria falsa. La correlación entre porcentaje de memoria falsa y éxito de ESP en la segunda mitad de los resultados fue de +0,72 con una p=0,005, es decir: a mayor cantidad de palabras falsas, mayor éxito de ESP. La correlación entre memoria falsa y éxito total de ESP fue de +0,42, cuya probabilidad por transformación en un valor de t es de p=0,05.

La investigación actual
Sujetos
Participaron 25 sujetos, en su mayoría mujeres; sus edades oscilaban, en general, entre los 25 y los 50 años.
El test se aplicó, durante el año 1980, a grupos de cinco o seis personas cada uno. Así, el primer grupo comprende los sujetos Nº 1 al 5; el segundo, los sujetos Nº 6 al 11; el tercero, los sujetos Nº 12 al 17, y el cuarto, los sujetos Nº 18 al 25. Este último fue el grupo más joven, ya que ninguno de sus integrantes sobrepasaba los 40 años de edad.
Preparación para el test
Para este test no se sometió a los sujetos a ninguna preparación previa. Durante las reuniones efectuadas antes del test no se habló de memoria y ESP.
Procedimiento y materiales
El test se realizó en dos sesiones consecutivas. En la primera, se pedía al sujeto que escribiera 50 palabras de su uso habitual en la vida cotidiana. Cada sujeto hacía su propia lista. El experimentador se llevó a su domicilio estas listas, y, en base a una tabla de números aleatorios, seleccionó 20 palabras de cada lista, las escribió en una tira de papel y las ensobró cada una por separado.
En la siguiente reunión, que tenía lugar a los siete días de haberse efectuado la primera, el experimentador entregaba a cada sujeto su respectivo sobre, solicitándole que escribiera 20 palabras que debían coincidir con las que estaban ensobradas y que formaban parte de la lista de 50 palabras que él mismo había escrito en la sesión precedente.
Hipótesis
Para este experimento no hemos formulado ninguna hipótesis. Estábamos a la expectativa de lo que pudiera ocurrir.

Consignas e instrucciones a los sujetos
a) En la primera reunión.-
"Solicito a ustedes, para la realización de un test de percepción extrasensorial, que escriban en una hoja de papel que se les entrega, 50 palabras de su uso habitual en la vida cotidiana, sea en la oficina, en la actividad profesional o en su hogar. No pongan nombres de personas, ni palabras derivadas unas de otras (por ejemplo, si escriben "mesa" no pongan "mesita", etc.). Puede ser cualquier palabra, sea sustantivo, adjetivo, verbo. No podemos darles en este momento explicación alguna sobre el procedimiento. Ya lo conocerán ustedes en la próxima reunión".

b) En la segunda reunión (a los siete días de realizada la primera).-
"Se le entrega a cada uno de ustedes un sobre que contiene una lista de 20 palabras, tomadas al azar de entre las 50 palabras que cada uno escribió en la reunión anterior. En la hoja de registro que se les entrega, deben ustedes escribir ahora 20 palabras, tratando de que sean las mismas que están escritas dentro del sobre. Para nosotros, a un nivel extrasensorial, ustedes pueden percibir el contenido de sus respectivos sobres, y así, es seguro que las palabras que les vengan a la memoria serán las que están ensobradas".


Procedimiento de evaluación
Se siguió el mismo procedimiento de evaluación utilizado en el experimento anterior, ya mencionado.
Se dividió la lista de respuestas en dos partes iguales, y se verificó la cantidad de aciertos obtenidos en cada sector, con la lista objetivo de veinte palabras. Se evaluó cada sector con el test de Wilcoxon contra el azar, y la diferencia entre ambos sectores. Se eliminaron previamente las palabras de memoria falsa.
La cantidad de aciertos, 130, no se aparta del azar. Los resultados pueden observarse en la tabla siguiente:

Tabla 1



Los cálculos del test de Wilcoxon, tanto respecto de lo esperado por azar como de la diferencia, se hicieron sobre las proporciones mencionadas.
Este estudio no repitió los estadísticos hallados en el estudio anterior entre los aciertos de una y otra mitad de la lista de cada sujeto. Por lo contrario, los aciertos fueron mayores en la primera mitad respecto de la segunda, o sea que en este caso de memoria secundaria, la situación se invierte. Las probabilidades son: 0,05 para A y 0,07 para la diferencia.
El coeficiente de correlación (Spearman por rangos) de i con f arroja una rs = +0,35, que convertida en una t (Student) da una p = 0,05 a una cola. En el estudio anterior dio una rs = +0,50.
Todo está indicando que la relación entre memoria falsa y aciertos de ESP da una correlación positiva, ya sea que intervenga en el test un proceso de memoria secundaria o primaria, admitiendo que en nuestro estudio sobre precognición y ESP haya habido un fuerte componente de memoria primaria.

Otro criterio de evaluación (a posteriori)*2
Resulta claro que en nuestro experimento hemos utilizado memoria secundaria. Por otra parte, debemos mencionar que no hemos solicitado a los sujetos que hicieran ningún esfuerzo de memoria para aprender las cincuenta palabras que ellos mismos escribieron y que son de su uso habitual en la vida cotidiana.
Cuando se solicitó a los sujetos, en la segunda sesión, que escribieran veinte palabras de la lista que habían hecho en la reunión anterior, y que debían coincidir con las que estaban ensobradas, el esfuerzo de memoria que debieron hacer resulta mínimo. La totalidad de los sujetos escribieron las veinte palabras rápidamente, y casi sin interrupción. Si hubo palabras "falsas", es decir, que no correspondían a la lista original de cincuenta palabras, éstas también pertenecían a las de su uso habitual en la vida cotidiana.
Si lo que nos interesa es estudiar cronológicamente las respuestas del sujeto a lo largo del test, dividiéndolo para ello en dos partes iguales, no deberíamos eliminar las palabras de memoria falsa de sus respuestas, pues ello afecta la distribución de los aciertos a lo largo de su registro de respuestas. Es decir que haremos el cómputo de los aciertos de ESP en cada una de las mitades de la hoja de registro (A y B) sin eliminar las palabras de memoria falsa.

Tabla 2


Este criterio de evaluación de los resultados no invalida la relación hallada entre memoria falsa y aciertos de ESP, que hemos calculado anteriormente. Vemos que incrementa las diferencias.
Este experimento de memoria secundaria y ESP, analizado, como lo proponemos, dividiendo la hoja de respuestas en dos partes iguales, está mostrando una mayor cantidad de aciertos en la primera mitad (A) que en la segunda mitad (B), con una diferencia altamente significativa. Este resultado es contrario al de nuestro experimento anterior, que dio mayores aciertos en B que en A, y que fue de memoria primaria. Los procesos de memoria secundaria se desarrollan a niveles profundos de la mente subconsciente, quizás más cercanos al nivel en que opera la ESP, y es posible que esta proximidad permita a la ESP activar las huellas de la memoria más fácilmente que cuando se trata de memoria primaria, como sugiere Roll. Quizás esto haya influido para obtener mayores aciertos al principio que al final del registro.
Aún en este supuesto, no habría contradicción con la correlación negativa entre memoria correcta y ESP, que hemos hallado en nuestro experimento anterior, y que aparece también en la presente investigación (f con a) cuya rs = - 0,30 es muy marginal (p = 0,08) pero está en la misma dirección que la obtenida en nuestro estudio anterior. También está en la misma dirección que la correlación positiva, ya mencionada, entre ESP y memoria falsa: rs = +0,30: a mayor memoria falsa, mayor éxito de ESP.
La distribución de las palabras falsas en ambos sectores (A y B) dio una diferencia significativa:

Tabla 3


Y aún así, la correlación entre ESP y memoria falsa, aunque aleatoria, ha sido positiva: rs = +0,22

Conclusiones


Las correlaciones positivas o negativas entre ESP y memoria no son coincidentes en los numerosos estudios realizados.
En nuestro caso, admitiendo que haya habido un fuerte componente de memoria primaria en el estudio anterior, y de memoria secundaria en el presente, la correlación negativa entre ESP y memoria correcta coincide en cuanto a su dirección entre ambos estudios, aunque sus valores no son igualmente significativos.
El análisis cronológico de los resultados, dividiendo la serie en dos partes iguales (mitad A y mitad B), da resultados opuestos entre un experimento y otro. Aparentemente, esta inversión en la dirección de los resultados es consecuencia de los dos tipos de memoria que hemos hecho intervenir.
Nuevas investigaciones, donde se establezca fehacientemente si se trata de memoria primaria o secundaria, darán mayor información sobre el problema.

*1 Cuadernos de Parapsicología, año 11, nº2, junio 1978
*2 Este criterio de evaluación (a posteriori) no fue previsto en la investigación y se hizo después de haber inspeccionado los datos.


Bibliografía

KREIMAN, N. Memoria y precognición. Cuadernos de Parapsicología, año 11, Nº 2, 1978.






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