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Entrevista inédita a Naum Kreiman
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Nuevo libro de parapsicología en la Argentina
"El buscador de maravillas" por Juan Gimeno

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COLABORACIÓN PARA UNA INVESTIGACIÓN
Se solicita a aquellas personas que hayan sido protagonistas o testigos de fenómenos poltergeist (ruidos inexplicables, movimiento de objetos, aparición de luces, etc), y que estén dispuestas a ser entrevistadas para relatar sus experiencias, manteniendo en reserva sus datos personales si fuera necesario, que escriban aquí

Grupo de estudios
en el Instituto de Parapsicología
En respuesta al interés manifestado por numerosas personas, el Instituto de Parapsicología ofrece un Grupo de Estudios de parapsicología, de acuerdo a las siguientes consignas:

"Científico
y Psíquico" - "Scientist
and Psychic"
por el Dr. José María Feola.

NUEVO LIBRO
Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia

por Dora Ivnisky y Juan Gimeno.

Comunicaciones
de Parapsicología
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VISUALIZACIÓN VERSUS INTUICIÓN

Cuadernos de Parapsicología, año 13, Nº 1, marzo 1980

Los fenómenos espontáneos son descriptos en general como fenómenos de tipo visual-alucinatorio, y con menor frecuencia como fenómenos de tipo intelectual o intuitivo.
Los tests experimentales proponen a los sujetos una ESP de tipo cognoscitivo, que puede tener un carácter intelectual y también afectivo o emocional. Ello puede darse en diversas modalidades tales como las que se dan en los fenómenos espontáneos.
Los experimentos de telepatía en los sueños, por ejemplo, se dan con las modalidades propias de los fenómenos oníricos, aunque también pueden darse en forma de conocimientos de tipo intelectual o intuitivo.
Nuestro experimento intentaba obtener un resultado diferencial entre dos tipos de test, que procuraban provocar en los sujetos, ya una conducta visual imaginativa u otra intelectual e intuitiva.
Nuestro experimento se realizó sobre un grupo de jóvenes de entre 18 y 25 años de edad, entre varones y mujeres. Consistió en dos tipos de test: uno (Test A) de tipo imaginativo-visual, y otro (Test B) de tipo intelectual-intuitivo.
Se ha observado en algunos experimentos recientes, una técnica tendiente a disminuir en lo posible la actividad mental de los sujetos en la situación del test. Es decir, diseñar el test de manera que la actividad del sujeto no interfiera el acceso de lo inconsciente (ESP) a la conciencia. Nos referimos a actividades de tipo intelectual, de elección de objetivos, etc.
A tal efecto se diseñan tests de elección dicotómica. Es decir, respuesta por sí o por no.
Nuestro test responde a este criterio.
Hemos construido un test de figuras y otro test de palabras, en el cual el sujeto debe contestar si hay o no encerrado en un sobre, ya sea una figura o una palabra, no interesando que las identifique. Es decir, en el test de figuras, sólo le pedimos que tenga la impresión subjetiva de que hay una figura, sin pedirle que nos diga qué figura es, desde el momento en que el sujeto conoce los objetivos encerrados. Lo mismo con las palabras.
En estos tests, solicitamos al sujeto, por una parte, una actividad visual-imaginativa, y por la otra, intelectual e intuitiva.

El test


Se trata de un test de GESP. Se realizó en forma individual con cada uno de los sujetos.
Test A
Se construyó un mazo de 24 sobres. Dentro de 12 sobres se colocó un dibujo de líneas simples (árbol, caballo, barco, montaña, cuchillo, cara, etc.) y en los otros doce sobres se colocó un papel con una línea, un punto, un trazo cualquiera, es decir, no había ningún dibujo estructurado.
Los dibujos ensobrados estaban perfectamente aislados, de manera que no podían verse a trasluz ni con fuerte iluminación.
Al sujeto se le hacía conocer los doce dibujos ensobrados.
Instrucciones al sujeto:
Haremos varios juegos de 24 ensayos cada uno. Yo tengo en mi poder un mazo de 24 sobres. En algunos de estos sobres hay encerrado un dibujo, en otros sólo una línea o una raya cualquiera que no representa ningún dibujo, ni nada que lo sugiera.
Le proponemos el siguiente procedimiento:
En primer lugar no le pedimos que haga ningún tipo de razonamiento ni elección alguna. Lo que se pretende es que diga usted si en el sobre que le presentaremos hay o no una figura encerrada. Para ello esté atento a las imágenes que aparecerán en su mente. Esté alerta. Es posible que no se le presente ninguna imagen ni figura o la misma sea confusa. En otros casos se presentará una imagen clara, aunque no sea ninguna de las que le hemos mostrado (durante el test el sujeto tenía las figuras a la vista).
La idea básica de este test es que en algunos sobres tenemos figuras encerradas y en otros no. Interesa que usted se observe a sí mismo, si en su mente se estructura una imagen o figura, en ese caso usted contestará que sí, o si resulta confuso el contenido de su conciencia, en ese caso contestará que no.
Antes de comenzar haremos un breve ejercicio de relajación física y de tranquilización mental (tres o cuatro minutos).
Relájese lo mejor posible, siéntese cómodo, haga unas cuantas respiraciones profundas y tranquilizadoras. Despeje su mente de sus diarias preocupaciones. Se trata de lograr lo que comúnmente se llama la mente en blanco. No es difícil de lograr. Aunque sea por muy breves instantes. Cuando logró ese instante vacío de la mente, esté atento a lo que le adviene.
Los primeros intentos quizás sean algo difíciles, luego encontrará usted mismo la técnica adecuada para lograrlo rápidamente.
Antes de comenzar también le sugerimos que se autosugestione, repitiéndose en voz baja o en silencio, como usted prefiera, la siguiente frase: "Si en el sobre hay una figura, quiero que en mi mente aparezca una figura, si no hay nada quiero que mi mente permanezca en blanco". Dígase a sí mismo esta frase varias veces.
En resumen: primero, las frases de autosugestión; segundo, la relajación física y apaciguamiento mental. Cuando usted nos indique comenzaremos.

Test B
Instrucciones al sujeto:

Este test consiste en un mazo de 24 sobres, o sea también 24 ensayos cada juego. En doce de estos sobres hay escrita una palabra (por ejemplo: filosofía, criterio, concepto, razón, etc.). En primer lugar, no le pedimos que imagine nada. Usted debe estar atento a su mente para observar si se le presenta una idea o un pensamiento cualquiera, sea de orden religioso, filosófico, moral o de cualquier otro orden. Es posible que no se le presente una idea clara, sino una especie de "disposición a pensar". Si tal cosa ocurre es que en el sobre hay un papel con una palabra escrita; usted contestará "sí". Si su mente permanece en blanco, es que en el sobre no hay nada; usted contestará "no".
La idea básica de este test es que las palabras encerradas en el sobre estimularán en usted alguna idea o razonamiento. Si ello no ocurre es que en el sobre no hay nada.
(Se dan al sujeto las mismas instrucciones sobre relajación física y mental y de autosugestión del test A).


Administración de los tests
Los tests se administraron en forma individual. El experimentador y el sujeto se hallaban separados por una pantalla. Esta pantalla tenía un dispositivo que ocultaba los sobres de la vista del experimentador (ver Técnicas experimentales, en: N. Kreiman, "Curso de Parapsicología", pag. 215).
Se hicieron, con cada sujeto, tres sesiones, una cada quince días aproximadamente. En cada sesión se hacían seis juegos: tres con el test A y tres con el test B. Con la mitad de los sujetos se comenzó con la secuencia AAABBB, y con la otra mitad BBBAAA, invirtiendo el orden las sucesivas sesiones.
Para la evaluación de los resultados, se tomaron siempre los resultados totales por sujeto, ya sea por sesión o por tipo de test.
Después de cada juego, los sujetos conocían los resultados, ya que se verificaban con el sujeto mismo, para luego hacer otra verificación independiente. La aleatorización de los mazos se hacía con un barajado a mano y un corte.
n = 24 --- ensayos por juego
p = ½ --- probabilidad de acierto por ensayo
np = 12 --- total de aciertos esperados por azar, por juego
n1p = 36 --- total de aciertos esperados por azar por sujeto, en cada sesión, en cada tipo de test (test A: 3 juegos; test B: 3 juegos; 3 x 12 = 36).
n2p = 72 --- total de aciertos esperados por azar por sujeto en cada sesión (6 juegos por sesión: 6 x 12 = 72).
n3p = 108 --- total de aciertos esperados por azar por sujeto, en cada tipo de test, en todo el experimento (3 x 3 x 12 = 108; test A o test B).
n4p = 216 --- total de aciertos esperados por azar por sujeto en todo el experimento (3 x 6 x 12 = 216; test A + test B en las 3 sesiones).
Todas las evaluaciones se hicieron por medio del test de t a dos colas.


Objetivos de la investigación
Se buscaban dos objetivos:
1º. Observar el comportamiento de los sujetos en los dos tipos de test, en los que se les sugería una actitud mental diferente: en un caso, la captación de una imagen, y en el segundo la aparición en la mente de un pensamiento, y evaluar su diferencia.
2º. Observar el comportamiento parapsicológico de los sujetos a través de tres sesiones sucesivas, las que se hicieron con intervalos de aproximadamente unos quince días. Estudiar la constancia y variabilidad de los resultados del grupo.

Resultados
El resultado total del experimento, sin distinciones entre los tests, fue estadísticamente significativo, como puede apreciarse por la tabla l.
Tabla 1
Resultado total del experimento

Este resultado altamente significativo se produjo por la acumulación de los resultados en cada una de las sesiones, que fueron bastante dispares, ya que la primera y la tercera dieron resultados marginalmente significativos y la segunda fue totalmente aleatoria, como puede apreciarse en la tabla 2.
Tabla 2
Resultados por cada una de las sesiones

esperados por azar = 1008;    X= 72

Salvo el resultado de los sujetos en la segunda sesión, los resultados se mantuvieron aproximadamente al mismo nivel en la primera y la tercera.
Si analizamos ahora los resultados por tipo de test, veremos algo interesante. El test A es el que aportó los resultados más importantes para el logro de la significación total del experimento, ya que el test A dio una p = 0,001, mientras que el test B dio un resultado totalmente aleatorio (ver tabla 3).

Tabla 3
Resultados por tipo de test (test A y test B)

* a dos colas
esperados por azar = 1512; X= 108

Aparentemente los sujetos respondieron mejor al test A, pero ello fue solamente en la sesión 1 y en la sesión 2, como se verá a continuación.
Tabla 4
Resultados por tipo de test y por sesión

Sesión Nº 1

Sesión Nº 2

Sesión Nº 3

ª esperados por azar = 504

Como se puede apreciar, se produjo una variación importante en el comportamiento de los sujetos, ya que en la última sesión el test B dio un resultado estadísticamente significativo, p = 0,005.
Parecería que los sujetos hubieran invertido sus aptitudes respecto de los tests. Se puede apreciar a través de los promedios obtenidos, esta inversión de los resultados:



Creyentes versus escépticos


A posteriori del experimento, de acuerdo a los cuestionarios llenados por los alumnos al iniciar el curso, se procedió a dividirlos en dos grupos, los creyentes en la ESP y los escépticos de la ESP, clasificación ya común en las investigaciones parapsicológicas.
El análisis de los resultados en base a esta clasificación de las actitudes de los sujetos dio un resultado coherente con otras investigaciones, con una variante, en nuestro caso, relativa a los dos tipos de test utilizados. Como se puede apreciar en la tabla 5, los sujetos creyentes en su totalidad obtuvieron una p < 0,01, y los escépticos, un resultado aleatorio, p @ 0,06. Y, como se puede apreciar, en el test A, sujetos creyentes, tuvieron una p @ 0,008; significa este resultado que es el test A y los sujetos creyentes los que han hecho el más importante aporte a la significación estadística de los resultados de este experimento.

Tabla 5
Resultados de los sujetos, creyentes y escépticos, en cada test

Sujetos creyentes

Azar = 972; total azar = 1944

Sujetos escépticos

Azar = 540; total azar = 1080


Tabla 6
Resultados por sesión y por tipo de test
Sujetos creyentes

Sesión 1ª

Sesión 2ª

Sesión 3ª

ª Azar = 324

Sujetos escépticos

Sesión 1ª

Sesión 2ª

Sesión 3ª

ª Azar = 180


Analizando los resultados por sesión, sujetos creyentes, en la primera sesión el test A obtuvo p = 0,001, y en la tercera sesión el test B obtuvo p = 0,008 (ver tabla 6)
Los sujetos escépticos dieron en las tres sesiones resultados aleatorios.
En cuanto a obtener una diferencia estadísticamente significativa entre el test A y el test B, sólo se obtuvo entre los sujetos creyentes de la primera sesión, p = 0,005 (ver tabla 6).


Comentarios y conclusiones

En primer lugar, nuestro intento de hallar diferencias significativas entre los resultados del test A y los del test B, no fue confirmado por el experimento. Las diferencias no son estadísticamente significativas. Ambos tests dieron resultados por encima del azar. El test A produjo en algunos casos resultados estadísticamente significativos respecto del azar, lo mismo que el test B.
Tomando el experimento en su totalidad, el test A aparece como el responsable de la significación estadística del experimento total, pero analizando los resultados tal como se tenía previsto en el diseño experimental, es decir, tanto por tipo de test como por el orden de las sesiones, se puede apreciar que el test B produjo también un resultado importante respecto del azar, p @ 0,005 (ver tabla 4).
El análisis efectuado sobre los sujetos "creyentes" arroja para el test A, p = 0,001 en la primera sesión, y en la tercera sesión da para el test B, p = 0,008.
Pensamos que los resultados obtenidos se deben a dos factores:
1) a una especial motivación de los sujetos lograda en las clases del curso, en el cual se les dio una importante participación y se les solicitó opinión sobre los procedimientos y técnicas de los tests; y 2) a un "efecto del experimentador". Los sujetos habrían descubierto las preferencias del experimentador sobre el test A, a través de las explicaciones y consideraciones teóricas y experimentales que se hicieron durante las clases.
La declinación en los resultados (sujetos creyentes) entre la primera sesión y la última del test A, da una diferencia con una p = 0,02; en cambio el test B eleva sus resultados y la diferencia entre la primera sesión y la tercera también da una p = 0,02 (a dos colas). Este aparente efecto de declinación y de emergencia debe ser comprendido como una inversión de la motivación de los sujetos. Podría ser comprendida como un "efecto de reacción negativa". Este efecto psicológico se dio sólo en los sujetos "creyentes". Es posible que así sea, ya que son los que obtuvieron resultados estadísticamente significativos en el test A en la primera sesión, en que, entendemos, se produjo un efecto de transferencia positiva entre ellos y el experimentador (N.K.).
En resumen, el alto resultado obtenido en la totalidad del experimento, otros resultados estadísticamente significativos hallados en análisis previstos en el experimento, y otros aunque no previstos (sujetos creyentes y escépticos) pero que se hacen habitualmente en las investigaciones experimentales, muestran evidentes signos de ESP.


Consideraciones finales

Este experimento mostró que, en principio, no hay diferencia entre el comportamiento parapsicológico de la extrapercepción ante objetivos como los propuestos a los sujetos: una aprehensión intelectual del objetivo, o una aprehensión imaginativa visual del objetivo.
La propuesta de una aprehensión visual imaginativa del objetivo tiene antecedentes en la investigación experimental. En experimentos de PK, Stanford sometió a los sujetos a utilizar la visualización de la cara del dado objetivo, versus asociaciones verbales con la cara del dado, y encontró que había diferencia significativa en los resultados entre ambas conductas, aunque no hubo significación estadística en los éxitos de PK.
Maher y Schmeidler sugieren que es el hemisferio derecho el más responsable de la ESP, desde el momento que el hemisferio derecho parece ser más proclive a las relaciones espaciales, visualización, actividades artísticas y musicales, intuición, Imaginación. mientras que el hemisferio izquierdo es el asiento de los procesos verbales, analíticos y aritméticos.
Pero hay experimentos que muestran que los éxitos en ESP en realidad se ajustan a las características de cada sujeto.
William Braud exploró el tema de la visualización en pruebas de PK con procedimientos computacionales, mediante el estudio de siete sujetos, a los que sometió durante siete semanas a prácticas de visualización; la proporción de aciertos subió de un 50,5% a un 53,9%. Esta diferencia es altamente significativa (p = 0,00044). En estos experimentos no se consideraron las preferencias cognitivas de los sujetos.
Ariel Levi también realizó pruebas de PK con RNG, con una muestra de 51 estudiantes distribuidos aleatoriamente a tres condiciones: una condición era que los sujetos imaginaran el proceso que se desarrollaba en la computadora al generar los números aleatorios, otra condición era que se proyectaran imaginativamente al resultado, hacia la meta, y una tercera condición de control en la que los sujetos escuchaban una cinta grabada acerca de la naturaleza de los sucesos aleatorios. Se halló que la condición orientada hacia la meta, produjo una cantidad de aciertos significativamente superior a las otras dos, pero sólo en los sujetos a quienes se mostraba durante el experimento los resultados a medida que se iban obteniendo. Otros experimentos mostraron que la estrategia imaginativa orientada hacia la meta da resultados de PK superiores a otras estrategias.
Las distintas esferas en que alguna vez se dividió la actividad mental, como memoria, imaginación, atención, raciocinio, imaginación, emotividad, etc., son todas distintas manifestaciones de la unidad de la conciencia.
Los distintos niveles de la conciencia, el inconsciente de Jung o el subconsciente de Freud, tampoco pueden separarse indiscriminadamente del nivel consciente.
No podemos encarar el fenómeno extrasensorial, con un concepto atomístico de la mente o de la conciencia. La ESP participa de un proceso total (Horta Santos, "O Tempo e a Mente", Editorial ABDR. Rio de Janeiro, Brasil.). La ESP no se manifiesta en uno de los sectores en que dividimos la mente al solo efecto de una clasificación formal, es un proceso holístico.
Si la ESP es un fenómeno inespacial e intemporal, cuando le proponemos un objetivo que es un objeto espacial (figuras, palabras, etc.), para llegar a ellos, adopta un proceso informacional.
De hecho no hay una información sensorial del objetivo, que en el cerebro debe transformarse en una imagen o en una idea.
No existe tal interacción cognoscitiva "extrasensorial", es decir una especie de sexto sentido, o una sensorialidad paranormal.
La figura objetivo es un "objetivo mental" creado por una mente, es por ello que la "conciencia-mente" puede llegar al "objeto-mente"
Desde el momento en que el objetivo fue observado o creado por una mente, ya pertenece al campo mental, al cual accede el sujeto a quien se somete al experimento, fuera del tiempo y del espacio.
Si esto es así, la preparación de los objetivos es un paso importante para el experimento. Es una variable que debe ser también investigada.
Hacemos la hipótesis de que el objetivo debe ser suficientemente "mentalizado", es decir "impregnado", con suficiente "información" para ser concientizado por el agente, por el sujeto y también por el experimentador. En un experimento que realizamos posteriormente, el agente que debía transmitir las figuras objetivo de un test de elección forzosa, fue entrenado previamente, para visualizar e imaginar la figura objetivo que debía transmitir a los sujetos. Cuando era una figura dinámica, o sea que implicaba movimiento, debía imaginarse el movimiento o la acción, y frente a figuras estáticas, permanecer con su mente quieta. Efectivamente se produjeron más aciertos en las figuras dinámicas que en las estáticas, incluso dentro de un claro efecto de declinación dentro de los juegos (Cuadernos de Parapsicología, año 30, Nº 4, Dic. 1997)
Cuando en un experimento de Ganzfeld se somete al sujeto a un proceso de privación sensorial y de tranquilización mental, en realidad lo que se produce es una "información", o se facilita la "información" de la conciencia con el objetivo, que se produce en el "campo Psi".
Los efectos diferenciales que se observan en numerosos experimentos cuando se contrastan dos diseños experimentales o diferentes tipos de objetivos, que han sido propuestos con bastante énfasis por numerosos experimentadores, ocurre que dichos efectos diferenciales no son constantes a través de distintas pruebas o a través de distintos experimentadores.
En unos casos dan en la dirección esperada por el experimentador en base a una teoría "ad hoc" justificada en consideraciones emocionales o afectivas, y en otros casos da en una dirección opuesta. La bidireccionalidad de Psi que propuso en su momento un experimentador (Rao), no es otra cosa que la mayor o menor sincronización de la conciencia-mente con la información proveniente del campo psi. Esta interacción no es mecánica, es informacional, y por lo tanto probabilística.
Es así que en nuestro experimento, en distintos tiempos, ya uno u otro de los objetivos tuvo desvíos significativos respecto del azar, compensándose unos y otros en distintas etapas del experimento (tabla 4). Y como ocurre también en este caso, una evaluación total, puede tomar una dirección diferencial significativa (tabla 1).
No es de extrañar que los sujetos creyentes hayan tenido un mejor acceso del inconsciente a la conciencia de los objetivos propuestos, y dan un resultado por encima del azar, mientras que los sujetos escépticos, con una menor interacción de los niveles de la conciencia hayan tenido una menor cantidad de aciertos. En resumen, podemos decir con L. R. Gissurarson:
"Los informes de experiencias de sujetos supuestamente dotados (ver, por ejemplo, Kelly, Kanthamani, Child & Young, 1975; Sinclair, 1930/1962; White, 1964), así como el material de las colecciones de casos espontáneos (por ejemplo, Rhine, 1953, 1954), sugieren la importancia del rol de las imágenes visuales en la manifestación de la ESP. Típicamente, los estudios que exploran el rol de las imágenes en la facilitación de la ESP, incluyen prácticas imaginativas (como por ejemplo: George, 1982; Morris, 1980b; Morris & Bailey, 1979) y/o manipulación de las instrucciones a los sujetos referentes a la imaginación (por ejemplo: Honorton, Tierney & Torres, 1974; Kreiman, 1980). George (1981 a) y George & Krippner (1984) ofrecen una revisión de los estudios sobre la imaginación. Al comentar las investigaciones sobre este tópico, George y Krippner escribieron:
"Los experimentos parapsicológicos que intentan medir diferencias individuales en la capacidad imaginativa o manipular las imágenes por medio de instrucciones, han dado resultados disímiles. Se admite que la práctica de la evocación de imágenes debería mejorar el éxito de la ESP, sin embargo la investigación experimental en esta área es bastante inconsistente".

En cambio, en lo que se refiere al rol de la evocación de imágenes en la PK, Gissurarson dice:
"La posible importancia del rol de la evocación de imágenes en la generación de PK ha sido advertida por algunos investigadores durante cierto tiempo. La experiencia de Forwald (1969), por ejemplo, le sugirió que una persona con capacidad de producir fuertes imágenes mentales de hechos físicos podría llegar a obtener buenos resultados de PK".

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