Dora Ivniski, su deceso.
Comunicamos con profundo dolor el fallecimiento de la licenciada Dora Ivniski.

Ver más

Entrevista inédita a Naum Kreiman
Realizada por Enrique Márquez

Ver más

Nuevo libro de parapsicología en la Argentina
"El buscador de maravillas" por Juan Gimeno

Leer crónica

COLABORACIÓN PARA UNA INVESTIGACIÓN
Se solicita a aquellas personas que hayan sido protagonistas o testigos de fenómenos poltergeist (ruidos inexplicables, movimiento de objetos, aparición de luces, etc), y que estén dispuestas a ser entrevistadas para relatar sus experiencias, manteniendo en reserva sus datos personales si fuera necesario, que escriban aquí

Grupo de estudios
en el Instituto de Parapsicología
En respuesta al interés manifestado por numerosas personas, el Instituto de Parapsicología ofrece un Grupo de Estudios de parapsicología, de acuerdo a las siguientes consignas:

"Científico
y Psíquico" - "Scientist
and Psychic"
por el Dr. José María Feola.

NUEVO LIBRO
Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia

por Dora Ivnisky y Juan Gimeno.

Comunicaciones
de Parapsicología
Nº 47, Especial 2016.
Nº 46, Junio 2015.
Nº 45, Marzo 2015.
Nº 44, Dic. 2014.
Nº 43, Sep. 2014.
Nº 42, Junio 2014.
Nº 41, Marzo 2014.
Nº 40, Dic. 2013.
Nº 39, Sep. 2013.
Nº 38, Junio 2013.
Nº 37, Marzo 2013.
Nº 36, Sep.2012.
Nº 35, Sep.2012.
Nº 34, Junio 2012.
Nº 33, Marzo 2012.
Nº 32, Dic. 2011.
Nº 31, Sep. 2011.
Nº 30, Junio 2011.
Nº 29, Marzo 2011.
Nº 28, Dic. 2010.
Nº 27, Sep. 2010.
Nº 26, Junio 2010.
Nº 25, Marzo 2010.
Nº 24, Dic. 2009.
Nº 23, Sep. 2009.
Nº 22, Junio 2009.
Nº 21, Marzo 2009.
Nº 20, Dic. 2008.
Nº 19, Sep. 2008.
Nº 18, Junio 2008.
Nº 17, Marzo 2008.
Nº 16, Dic. 2007.
Nº 15, Sep. 2007.
Nº 14, Junio 2007.
Nº 13, Marzo 2007.
Nº 12, Dic. 2006.
Nº 11, Sep. 2006.
Nº 10, Junio 2006.
Nº 9, Marzo 2006.
Anexo Cuad. Nº 7/8.
Nº 7/8, Dic. 2005.
Nº 6, Jun./Sept. 2005.
Nº 5, Marzo 2005.
Nº 4, Diciembre 2004.
Nº 3, Setiembre 2004.
Nº 2, Junio 2004.
Nº 1, Marzo 2004.



Parapsicología de Investigación
Nuevo sitio en Internet.

Noticias anteriores.
Ver todas







UNA CITA ESCEPTICA SOBRE RHINE

POR NAUM KREIMAN

En la inmensa literatura sobre temas científicos, que permanentemente se publica en el mundo, por suerte, nos encontramos, especialmente en los temas de psicología o de epistemologías, con citas a cuestiones parapsicológicas. Aquí en Argentina, hay algunos, muy pocos, científicos que hacen esporádicamente una cita burlona sobre la parapsicología, ya nos ocuparemos de ellos en su momento.
En otras oportunidades ya nos hemos referido a citas sobre parapsicología que son tendenciosas, muy pocas malintencionadas, la mayoría de ellas peyorativas y desvalorizantes de la parapsicología.

En general son de aquellos que públicamente se declaran escépticos respecto de las afirmaciones de la parapsicología; los otros, los que conocen la parapsicología sólo de nombre o por algunas referencias o lecturas, sus citas son intrascendentes.
En el presente caso, nos encontramos con un libro (editado en inglés ya hace tiempo, en 1982, pero vuelto a editar en 1999, por la editorial Paidos, México) del autor Dr. Sidney Rosen, titulado en inglés "My voice will go with you" y editado en castellano bajo el título "Mi voz irá contigo", en el cual se compilan relatos y memorias del famoso psicoanalista Milton H., Erickson.
El Dr. Erickson utilizaba entre otros métodos el de relatar al paciente un "cuento didáctico", así lo llamaba, a partir del cual sabía hacer deducciones terapéuticas.

Se aclara en el libro que en estos "cuentos didácticos" que se reproducen en el libro, la mayoría de los nombres son ficticios (Pag. 20).

Erickson es un escéptico de la parapsicología, así lo expresa en una carta que dirigió a un colega suyo, el Dr. E. F. Pecci, el 8 de junio de 1979. Y que sintetizando el largo párrafo del libro (Pag. 172) dice que las pruebas se basan en "falsa lógica matemática, en la interpretación errónea de los datos, en la desestimación de indicadores sensoriales mínimos, en juicios tendenciosos, y con frecuencia, en el fraude liso y llano".

Es decir los acostumbrados argumentos de los escépticos, ya perimidos, obsoletos, que generalizan indiscriminadamente.
Es aquí oportuna una cita que se refiere a esto de los fraudes y engaños:
"Algunos de estos vicios son totalmente compartidos por ciencias mucho más acreditadas. Por ejemplo, se estableció que en el área medica, el 1,8% de los docentes y entre el 19 y 33% de los investigadores jóvenes cometen plagio en las confrontaciones de otros autores que elaboran argumentos análogos. Del 6 al 8% de los profesores y del 13 al 16 % de los investigadores falsifican o no citan los datos experimentales que no confirman los resultados de sus investigaciones".
(Lock S. Wells F. Fraude e Inconducta en la investigación médica, London: British Medical Publishing, 1993. Citado por G. Iannuzzo, C.S.P. Centro Studi Parapsicologici, Bologna. Quaderni di Parapsicologia Marzo 2001. Número 1).

Los parapsicólogos sabemos muy bien defendernos de los indicios sensoriales mínimos o máximos cuando diseñamos nuestros experimentos.
Durante los primeros años de la investigación experimental, es posible encontrar alguno que otro experimento en el que puede hacerse alguna objeción, pero ya no. Las objeciones actuales son solamente teóricas.
Hoy en día, los experimentos de Ganzfeld han sido diseñados incluso contra esas objeciones teóricas. Solo las hacen escépticos poco responsables de sus dichos, o ignorantes de los recaudos que se han implementado.

El libro que mencionamos tiene una cita tendenciosa y seguramente falsa.

El autor la menciona dentro de los "cuentos didácticos" de Erickson, como uno de los tantos cuentos que ha inventado, pero tiene el aspecto de no ser un cuento, sino una noticia sobre un hecho real.

El "cuento didáctico" es el siguiente: "Rhine estaba sentado a una mesa con varios sujetos haciendo una demostración de PES . En otra mesa próxima estábamos Gilbert, Watson y yo , que desconfiábamos mucho de Rhine. Deslizándonos hacia abajo en nuestros asientos podíamos dirigir oblicuamente la mirada hacia los naipes que él utilizaba. Era de noche y la mesa estaba iluminada con una lampara eléctrica. Los naipes estaban sobre la mesa y Rhine daba vuelta uno por vez. Bajando la cabeza, nosotros recibíamos en forma oblicua la luz reflejada en el dorso de los naipes..." De ese modo, percibían el relieve que producía la impresión de la figura sobre la cartulina del naipe. La luz reflejada sobre ese relieve, permitía distinguir las figuras impresas y todos acertaron las 25 cartas del mazo.

Dice Erickson a continuación que "Rhine pensó que tenia delante a tres sujetos perfectos". Atienda bien el lector a una palabra de esta frase: Rhine "pensó". Esta supuesta visita a Rhine, no tiene fecha, no identifica el lugar de la reunión. Este es un cuento didáctico para mofarse y poner a Rhine en ridículo. Uno se pregunta si eso es necesario para alimentar el escepticismo y divulgar un hecho a todas luces inexistente. ¿Este es el riguroso espíritu científico de los escépticos?

Este cuento termina con una reflexión de Erickson: "En algunos casos basta con mirar las cosas desde un ángulo o perspectiva diferente".

Esto es cierto, Es una observación correcta. En nuestra vida cotidiana es útil ante un problema observarlo desde un punto de vista diferente, si lo hay. Pero, para esta reflexión correcta, no hacía falta inventar una burla a Rhine.
Me gustaría saber cómo saben lo que Rhine pensó, porque este "cuento didáctico" con este pensamiento final, desmerece totalmente la reflexión didáctica con que lo remata el Dr. Erickson.

Este artículo no tendría sentido si solo se refiriera a este cuento inventado en desprestigio de Rhine, y por ende a la investigación experimental parapsicológica, si no agregáramos nosotros algunas reflexiones para nuestros lectores, en lo que a experimentación en parapsicología se refiere, y a los escépticos en general.

Digamos de paso, que Rhine nunca escribió nada referente a esta supuesta reunión con estos fantásticos dotados. Esto está claro, porque tal cosa nunca existió. Lo escribieron y publicaron cuando Rhine ya había fallecido en 1980.

Tengo en mi poder naipes o cartas Zener similares a los que se utilizaban en el laboratorio de Rhine, de los cuales Rhine me envió varios mazos, y es totalmente falso que se pueda distinguir en el dorso el relieve de una impresión.

Hay una especie de escépticos, ambiciosos de fama, de popularidad, que no son científicos, no hacen investigación experimental para demostrar experimentalmente lo que niegan; de éstos provienen las actitudes más agresivas contra la parapsicología. Como en otras actividades, así a grandes rasgos, podemos distinguir aquí dos niveles, el nivel de los escépticos científicos, que discuten los hallazgos de la parapsicología y algunos de ellos hacen investigación; son pocos pero los hay, el intercambio científico entre éstos y nosotros los parapsicólogos científicos ha sido y es fructífero, ambos aprendemos. Y todo se hace en un marco de respeto mutuo. Está el otro nivel, el de los escépticos que leen, hablan, se informan, se creen importantes, se nuclean en grupos que tienen en general una existencia efímera; estos son los que combaten con saña a los adivinos, a los manosantas, es decir, a esos que se llaman a sí mismos parapsicólogos, que también pertenecen a un segundo nivel de la parapsicología. Los primeros con los primeros, y los segundos con los segundos.

Yo creo que las tareas están bien repartidas.

Parecería que para estos segundos escépticos, la Parapsicología está poniendo en peligro la vida y la civilización del planeta, o sea están poniendo en peligro a la humanidad, por afirmar con sus experimentos que puede haber una posibilidad de que exista un "nivel mental" en la naturaleza que permita a la mente de una persona acceder al pensamiento de otra persona, en circunstancias muy especiales. Y es así que se fundan o crean agrupaciones o instituciones para combatir a los parapsicólogos.

.¿Calificaríamos a esta conducta como una actitud inquisitorial?. Yo creo que sí. He leído en una oportunidad una noticia en que se ofrecía dinero a algún supuesto dotado que les probara la existencia de la telepatía o la clarividencia, y en caso de que aceptara la oferta, podían usar y abusar del resultado en sus divulgaciones del hecho. Fíjese bien el lector en este termino USAR Y ABUSAR del resultado, ¿no es esto una falta de respeto a la dignidad humana, respeto a una persona, que honestamente se presenta para probar sus posibles dotes? ¿qué clase de mentalidad estamos enfrentando?.

Es cierto que hay estafadores de la credulidad pública, y es bueno que haya gente que decida denunciarlos, como también la hay en toda otra actividad humana: en la industria, fabricantes de falsos medicamentos, en el comercio, vendedores hábiles en engañar con productos adulterados, en la enseñanza, institutos o personas que dicen enseñar conocimientos ciertos y útiles, puras fantasías, y hay empresas comerciales disfrazadas de universidades que otorgan títulos; también las sectas religiosas, sin hablar ya de los ignorantes que no saben cuidar su propia salud (el SIDA puede ponerse como ejemplo) etc. Hay cosas mucho más importantes en la sociedad humana, creo yo, a las que hay dedicar esfuerzo y dinero.

Y no invoquemos demasiado a la razón o la racionalidad en contra de lo que llaman las pseudociencias, porque la razón puede llegar a lo patológico: es con razonamientos que se justifica una guerra, o un holocausto, es con razonamientos que se quema a un no creyente. Lo que debemos lograr es equilibrio y respeto. Los conocimientos llamados científicos y los conocimientos no científicos, que también son conocimientos, acompañaron y acompañan a la humanidad desde el principio de los principios, el hecho es que se hallan siempre presentes en nosotros, las personas. Hay en quienes prevalece uno sobre el otro, y no siempre de la misma manera a lo largo de la vida. Todo depende de la intensidad y de las experiencias que se haya tenido. Esto es lo imponderable, según algunos aquí comienzan a regir las leyes del caos (Las Siete Leyes del Caos, de John Briggs y David Peat. Ed. Grijalbo, Barcelona. España. 1999).

Entre los hombres primitivos, algunos, seguramente sabían muy bien el límite entre construir una canoa con "ciencia" para que no se hunda, y la invocación a los dioses para mantenerla a flote.

Volvamos a la parapsicología.

Yo, en mi actividad científica experimental en parapsicología, he realizado innumerables ensayos experimentales con muchas personas, generalmente en estos casos no se toman en cuenta algunos recaudos contra indicios sensoriales, e incluso contra fraudes intencionales. Cuando los resultados sugieren algo anómalo, ya sabemos lo que tenemos que hacer. Nosotros ya sabemos bien cuál es el rango dentro del cual una persona puede tener aciertos por encima del azar, para empezar enseguida a tomar precauciones experimentales. Desconfiamos de inmediato de quien se aparta de ese rango.

En mi libro "Manual de Procedimientos Experimentales y Estadísticos en Parapsicología", en el capítulo dedicado a cuidarse de engaños y fraudes, digo: "No confiar nunca en la honestidad del sujeto sometido a experimentación. El procedimiento debe ser a prueba de fraudes conscientes o inconscientes " (Editorial Texto Plus. Ed. 1998, Buenos Aires. Página 71).

Volvamos a Rhine.
Desde su inicio en las pruebas experimentales, Rhine tomó en cuenta en forma rigurosa el tema de los indicios sensoriales. El caballito de batalla de los escépticos, lo esgrimen desde el principio, y lo seguirán esgrimiendo seguramente para mantenerse en vigencia en el escenario pseudo-refutacionista.

Rhine en 1933 realizó el famoso experimento con Pearce y con Pratt. Las primeras pruebas con Pearce fueron informales, pero cuando vio que había ciertos indicios, comenzó a tomar precauciones. Primero se ocultaron los mazos de naipes de la vista de Pearce, luego se llevaron los naipes a otro edificio de la Universidad de Duke, donde se estaba realizando el experimento (Rhine: El Nuevo Mundo de la Mente. Pag. 23. Editorial Paidos, Buenos Aires, 1958).

Los llamados experimentos de Ganzfeld, por medio de procedimientos computacionales, son una buena garantía contra fallas de aleatorización, de indicios e incluso de errores que puedan cometer los experimentadores en la administración de las pruebas.
En una oportunidad anterior ya nos hemos referido a una supuesta entrevista entre Rhine y Langmuir, según una nota de los escépticos de Texas, firmada por el Dr. Blanton, cuya falsedad y tendenciosidad hemos demostrado. Agreguemos ahora esta nueva mención tendenciosa.






Google
 

Puede encontrar mayor información sobre Parapsicología utilizando este buscador:
Google
Web Este sitio
© Copyright 2001 - 2015 todos los derechos reservados. www.naumkreiman.com.ar